Yo existo y firmo los planos, by Dios.Todo lo verde termina siendo oro en urbanismo.
Guadalupe García Catalán y José Luis Rodríguez Antúnez tratan temas relacionados con el oficio del arquitecto, para desintoxicarse del día a día.
Me han preguntado de dónde viene eso de “guaPalupe” (me han debido ver muy fea ;-).
De aquel verano tengo muy buenos recuerdos, uno de ellos el de los parques de Moratalaz y Vicálvaro que dibujamos en ese estudio de Príncipe de Vergara. Cuando fui, pocos años después, al lugar del crimen pude constatar lo distinto que es dibujar los árboles a verlos: en los planos siempre quedan bien, al natural eran simples palitos atados a una guía, ni una sombra en aquel erial sembrado de bancos y farolas. Y me di cuenta de que los jardines no empiezan a percibirse bien hasta muchos años después: cuando las plantas han crecido. Lo mismo sucede con los espacios abiertos, las plazas, las calles, la ciudad: solo hermosean en la madurez, cuando se han llenado de gente, cuando los árboles son adultos, cuando ha pasado el tiempo de asentarse y reposar. 








Ya que nos hemos presentado como los dueños de este blog, confesaremos también que la crisis no afecta sólo a la economía sino también y mayormente, a las ideas, por lo que la Casa del Poeta se nos quedó como otras tantas obras: parada y a medias.

